Tipos de grasa corporal

Hay que partir de la base que la grasa es imprescindible en el organismo, pero en un porcentaje limitado, que es conocida como la grasa esencial, que sirve para llevar a cabo las funciones vitales del ser humano, como regular la temperatura corporal, proteger y aislar los órganos, producir hormonas, y el resto se utiliza para conseguir energía cuando el cuerpo lo necesita.

En las mujeres, este porcentaje vital de grasa es mayor que en los hombres, dado que incluye la grasa del tejido mamario y de caderas, abdomen y pelvis, donde es necesaria para el funcionamiento del sistema reproductivo.

Por lo tanto, todas las personas tienen grasa en sus cuerpos, sólo que en algunos casos es en mayor o menor medida, en un porcentaje elevado o moderado. También se sitúa en diversas partes del cuerpo, las más comunes son la zona del abdomen, piernas, espalda, entre otros. 

En general, se pueden distinguir seis grandes categorías, que tienen que ver con el estilo de vida, forma del cuerpo, tipo de alimentación y condiciones genéticas. En este sentido, se pueden subdividir en grasa por sedentarismo, glútea, abdominal nerviosa, circulatoria venosa, metabólica aterógena y alimentaria. 

Sedentarismo, es la típica grasa que se acumula por no realizar actividad física, comer mal y a deshoras.

Glútea, muy común en las mujeres. Suele aparecer en la pubertad y en la menopausia por desajustes hormonales. También provoca la aparición de la celulitis, que generalmente se acentúa al pasar muchas horas sentada.

Abdominal Nerviosa, los expertos creen que su origen está vinculado a altos niveles de estrés, y por lo tanto la forma de tratarla dice relación con el control de la ansiedad y el estrés.

Circulatoria venosa, tiene un gran componente genético, suele aparecer en el embarazo acompañada por problemas circulatorios.

Metabólica aterógena, se caracteriza porque las personas presentan un abdomen grande y abultado. Se origina habitualmente por consumo excesivo de alcohol y excesos calóricos.

Alimentaria: Se concentra en la parte superior del cuerpo, incluso en la zona del cuello generando la famosa “papada”. Es un tipo de grasa asociada a riesgo cardiovascular, por tanto a largo plazo puede comprometer la salud.

En resumen, cualquiera de estos tipos de exceso de grasa se considera sobrepeso, siendo algunas más complicadas y difíciles de erradicar que otras, y pueden conllevar a consecuencias negativas de salud asociadas a esta condición, como diabetes, problemas cardiovasculares, hipertensión, entre otros.

El tipo de acumulación de grasa más común, tanto para hombres como mujeres, es el exceso de grasa uniforme, donde varias partes del cuerpo, superior e inferior, frontal y posterior, presentan altos niveles de grasa acumulada. En general, en estos casos, se refiere a personas obesas.  

Por lo tanto, para quienes ya se encuentran en un estado de sobrepeso y/o obesidad es necesario tomar medidas que protejan su salud. Y muchas veces es necesario generar un cambio más radical.

Una opción real para generar este cambio es la Dieta Proteinada, un tratamiento médico que se enfoca en la perdida de peso en forma segura y cuidando el organismo. Y que a largo plazo busca que las personas lleven un estilo de vida saludable: una alimentación sana y actividad física permanente.

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